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jueves, 1 de diciembre de 2011

Eva Perón


El viernes próximo pasado, en la intersección de calles Eva Perón y Arenales, el grupo “Las Juanas”, en el marco de la “jornada por la eliminación de la violencia hacia las mujeres”, decidió, arbitrariamente, que esta arteria de nuestra ciudad, pase a llamarse “Eva Duarte”, alegando que ese es su nombre verdadero, y su identidad.

Los que amamos la figura de Evita señalamos, que llevar el apellido de su marido, el General Juan Domingo Perón, fue una decisión de la propia Evita, que ejerciendo un derecho, adoptó este nombre.

Contrariamente a lo declarado por la coordinadora del grupo, esta decisión es parte del libre albedrío de la persona, quedando manifiesta ampliamente su voluntad, en sus discursos y textos.

Tampoco es aceptable, que dicha elección represente simbólicamente a la mujer como apéndice del hombre. La mujer y el hombre, se complementan, sin estar ninguno por encima del otro.

Los que luchamos por las tres banderas que ellos nos legaran: Justicia Social, Soberanía política e Independencia económica, sabemos que la base de la primera de éstas detrás de las que nos encolumnamos, se logra con la igualdad de derecho de las personas, sin distinción de género.

Quisiera detenerme en otro punto el cual considero necesario analizar: resulta violento, y una amputación de la identidad de la abanderada de los humildes (título que cariñosamente le otorgara el pueblo), además de contradictorio, manifestarse contra la violencia, violentando un espacio público. Nótese que el vocablo violentar deriva de la operación llevada a cabo sin autorización, y sin consultar a quienes, inevitablemente, nos veríamos afectados por esta acción.

Resulta sospechoso, por otra parte, que fuera justamente la palabra “Perón” la que se intenta eliminar de un espacio público, en nombre de una supuesta reivindicación, de la que hacen parte, forzosamente, a la figura histórica de Evita, quién no compartía esta lucha y llevaba orgullosa su apellido de casada. Poniendo por encima de las luchas de género, la lucha por lo que fuera para ella, su prioridad, (de nada valdría un movimiento femenino en un mundo sin justicia social, dijo)

Este hecho de eliminar el nombre del General y no tomar, por ejemplo, el nombre de Nora W de Basualdo, (por citar un ejemplo de otra calle de la ciudad), resulta sospechosamente similar a la política “desperonizadora” que sufrió la Argentina a partir del 16 de septiembre de 1955.

Por citar a la propia Evita en su recordada obra “La Razón de mi Vida”: “Millones de hombres han pasado como él frente al problema cada vez más agudo de la mujer en la humanidad de este siglo angustiado, y creo que muy pocos, se han detenido y lo han penetrado como él, como Perón, hasta lo más íntimo.

Él me enseñó en esto, como en todas las cosas, el camino”

Es nuestro anhelo que rápidamente el cartel nomenclador violentado, en nombre de la no violencia, regrese a su estado original; llevando el nombre que ella eligió para sí, y el que llevamos en nuestra memoria. Eva Perón, simplemente, Evita.

martes, 26 de julio de 2011

A EVITA























Talló su alma en madera de pobreza

y convencida, arremetió a la nada

con la sangre encaramada a la tristeza

y el coraje rebalsando su mirada.


Halló el amor desbrozando la maleza

de un pueblo harto, y un líder de asonada,

y sin pensarlo, entregó fuerza y belleza

a la epopeya de ser abanderada.


No la pudieron la insidia y la vileza.

Para el Pueblo fue una tromba disparada

reivindicando al humilde y al “cabeza”.

A puro ardor, de la noche hizo alborada.


Fue pan para el pobre, fue miga y corteza.

Fue tigresa de su hombre en la parada,

aleluya esperanzada del que reza,

de la mujer emblema, del niño hada.


Muerta, hoy es mito. Pasó por la certeza

del querer devuelto, aunque también fue odiada.

El odio perdió. Su altar en tanta pieza

dice que no murió. Ahora es alada.


LEON GUINSBURG

sábado, 7 de mayo de 2011

Una tenue velita (Feliz cumpleaños, compañera)

A veces sentimos que no alcanzó tu paso tan fugaz para dar vuelta las viejas estructuras que aún hoy nos oprimen, pero dejaste marcado el camino, fuiste madre, esposa, amante y la eterna protectora de tus descamisados, que todavía hoy lloramos tu pronta partida.

Fuiste Compañera, en el real significado de la palabra: “comer del mismo pan”, el que llegaba con dignidad a la mesa de los trabajadores, el mismo pan que no les iba a faltar nunca más a un solo niño, porque serían por siempre tus únicos privilegiados.

Nunca dejaré de sorprenderme, al observar como las frágiles líneas de tu silueta, pudieron cargar el peso de la lucha que libraste por todos nosotros, convirtiéndote en un emblema de fortaleza, a la vez que parecías tan delicada y frágil.

Arremetiendo contra la injusticia, nos diste el derecho al voto femenino, hospitales, escuelas, casas para ancianos y madres solteras, hogares de tránsito y tantas cosas más, que parecen el resultado de siglos de trabajo, y fue el fruto de tu breve lucha, a la que no renunciaste ni un solo instante, a pesar que tu cuerpo ya te había abandonado a vos.

El dolor popular que dejó tu partida no nos abandonará nunca más, y alimentará eternamente una luz a tu recuerdo, cómo una tenue velita siempre encendida en el corazón de quienes no te dejaremos partir.

Ya no sos tuya, querida compañera, sos del pueblo que no olvida, del los grasitas que te siguen necesitando, de los chiquitos que no deben pasar frío o hambre en las calles, de los trabajadores que merecen un país cómo el que soñaste para todos, de los ancianos que merecen una vejez plena y descansada.

Seguís a nuestro lado, en la lucha de cada día, cuándo repetimos lo que nos dejaste por enseñanza: ser libres, sin sentir culpa…

Cuándo llegaste a este mundo, aquel lejano 7 de Mayo de 1919, tu madre decidió nombrarte Maria Eva, unió los nombres de dos mujeres que crearon la historia, pero vos hiciste “nuestra” historia y elegimos llamarte simplemente “Evita”.

Natalia Jaureguizahar

lunes, 26 de julio de 2010

Eva


Ciertas corrientes políticas del campo nacional, obsesionadas en su satanización de la pequeño burguesía, suelen ser tan ciegas que no perciben el hecho elemental de que el mejor poema de homenaje a Eva Perón lo escribió una representante intelectual insigne de esa pequeña burguesía "demoliberal" y, digámoslo, antiperonista por motivos no desechables.


Se trata del homenaje a Eva Perón redactado por María Elena Walsh.


Resalto el valor que, en ese sentido, tiene el introito prudente que hace a este poema el gran patriota Enrique Oliva. Esperemos que sirva para ablandar ciertos corazones cuya cerrazón "antigorila" se convierte, en realidad, en herramienta predilecta de la rosca anti...nacional. Por gran poeta, por mujer y por voluntad de acercarse a su pueblo, María Elena Walsh supo descubrir la Eva Perón más verdadera, como nadie lo hizo.


Quienes rechazan este poema por el "gorilismo" de su autora, seguramente hubieran rechazado también a José Hernández porque inició su vida política combatiendo por el exclusivismo porteño contra el interior.

NOTA [de Enrique Oliva]: Me permito dirigirme a compañeros y compañeras, y a los argentinos todos, para recomendarles muy especialmente la lectura de este poema maravilloso que resume en pocas líneas un sentir colectivo sobre Evita y su perdurable paso histórico en la vida social de nuestro país. Es obra de María Elena Walsh, la poetisa criolla más talentosa de su generación.

El envío originario es del compañero Héctor Grillo, a quien felicito y agradezco la idea. Su correo ha repercutido en París desde donde nos lo ha redistribuido el Dr. Juan Carlos Chachques, médico científico de prestigio internacional. Enrique

NO ESTOY HABLANDO DE POLÍTICA, ME REFIERO A EVITA

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"Eva"

Calle Florida, túnel de flores podridas.

Y el pobrerío se quedó sin madre
llorando entre faroles sin crespones.

Llorando en cueros, para siempre, solos.

Sombríos machos de corbata negra
sufrían rencorosos por decreto
y el órgano por Radio del Estado
hizo durar a Dios un mes o dos.

Buenos Aires de niebla y de silencio.

El Barrio Norte tras las celosías
encargaba a París rayos de sol.

La cola interminable para verla
y los que maldecían por si acaso
no vayan esos cabecitas negras
a bienaventurar a una cualquiera.

Flores podridas para Cleopatra.

Y los grasitas con el corazón rajado,
rajado en serio. Huérfanos. Silencio.

Calles de invierno donde nadie pregona
El Líder, Democracia, La Razón.

Y Antonio Tormo calla "amémonos".

Un vendaval de luto obligatorio.

Escarapelas con coágulos negros.

El siglo nunca vio muerte más muerte.

Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
visones ofrendados por el pueblo,
sandalias de oro, sedas virreinales,
vacías, arrumbadas en la noche.

Y el odio entre paréntesis, rumiando
venganza en sótanos y con picana.

Y el amor y el dolor que eran de veras
gimiendo en el cordón de la vereda.

Lágrimas enjuagadas con harapos,
Madrecita de los Desamparados.

Silencio, que hasta el tango se murió.

Orden de arriba y lágrimas de abajo.

En plena juventud. No somos nada.

No somos nada más que un gran castigo.

Se pintó la República de negro

No descanses en paz, alza los brazos,
no para el día del renunciamiento
sino para juntarte a las mujeres
con tu bandera redentora
lavada en pólvora, resucitando.

No sé quién fuiste, pero te jugaste.

Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
metiste a las mujeres en la historia
de prepo, arrebatando los micrófonos,
repartiendo venganzas y limosnas.

Bruta como un diamante en un chiquero
¿Quién va a tirarte la última piedra?

Quizás un día nos juntemos
para invocar tu insólito coraje.

Todas, las contreras, las idólatras,
las madres incesantes, las rameras,
las que te amaron, las que te maldijeron,
las que obedientes tiran hijos
a la basura de la guerra, todas
las que ahora en el mundo fraternizan
sublevándose contra la aniquilación.

Cuando los buitres te dejen tranquila
y huyas de las estampas y el ultraje
empezaremos a saber quién fuiste.

Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
única reina que tuvimos, loca
que arrebató el poder a los soldados.

Cuando juntas las reas y las monjas
y las violadas en los teleteatros
y las que callan pero no consienten
arrebatemos la liberación
para no naufragar en espejitos
ni bañarnos para los ejecutivos.

Cuando hagamos escándalo y justicia
el tiempo habrá pasado en limpio
tu prepotencia y tu martirio, hermana.

Tener agallas, como vos tuviste,
fanática, leal, desenfrenada

María Elena Walsh

viernes, 7 de mayo de 2010

Eva, Eterna en el corazón de tu Pueblo


domingo, 26 de julio de 2009

Un año más sin vos...



Vivirás eternamente en el corazón de tu pueblo...

jueves, 7 de mayo de 2009

Una tenue velita


A veces sentimos que no alcanzó tu paso tan fugaz para dar vuelta las viejas estructuras que aún hoy nos oprimen, pero dejaste marcado el camino, fuiste madre, esposa, amante y la eterna protectora de tus descamisados, que todavía hoy lloramos tu pronta partida.

Fuiste Compañera, en el real significado de la palabra: “comer del mismo pan”, el que llegaba con dignidad a la mesa de los trabajadores, el mismo pan que no les iba a faltar nunca más a un solo niño, porque serían por siempre tus únicos privilegiados.

Nunca dejaré de sorprenderme, al observar como las frágiles líneas de tu silueta, pudieron cargar el peso de la lucha que libraste por todos nosotros, convirtiéndote en un emblema de fortaleza, a la vez que parecías tan delicada y frágil.

Arremetiendo contra la injusticia, nos diste el derecho al voto femenino, hospitales, escuelas, casas para ancianos y madres solteras, hogares de tránsito y tantas cosas más, que parecen el resultado de siglos de trabajo, y fue el fruto de tu breve lucha, a la que no renunciaste ni un solo instante, a pesar que tu cuerpo ya te había abandonado a vos.

El dolor popular que dejó tu partida no nos abandonará nunca más, y alimentará eternamente una luz a tu recuerdo, cómo una tenue velita siempre encendida en el corazón de quienes no te dejaremos partir.

Ya no sos tuya, querida compañera, sos del pueblo que no olvida, del los grasitas que te siguen necesitando, de los chiquitos que no deben pasar frío o hambre en las calles, de los trabajadores que merecen un país cómo el que soñaste para todos, de los ancianos que merecen una vejez plena y descansada.

Seguís a nuestro lado, en la lucha de cada día, cuándo repetimos lo que nos dejaste por enseñanza: ser libres, sin sentir culpa…

Cuándo llegaste a este mundo, aquel lejano 7 de Mayo de 1919, tu madre decidió nombrarte Maria Eva, unió los nombres de dos mujeres que crearon la historia, pero vos hiciste “nuestra” historia y elegimos llamarte simplemente “Evita”.
Natalia Jaureguizahar

martes, 23 de septiembre de 2008

A 61 años de la proclamación del voto femenino



¡Gracias, Compañera Evita!

miércoles, 23 de julio de 2008

Homenaje a Eva Perón, Jefa Espiritual de la Nación



1952 - 26 de Julio - 2008

A 56 años de tu pasaje a los Comando Celestiales,
la llama de tu recuerdo sigue viva en el corazón de tu pueblo

miércoles, 7 de mayo de 2008

Eva

1919 - 7 de mayo - 2008
Nacimiento de Eva Perón

'Soy peronista por conciencia nacional, por procedencia popular, por convicción personal, por apasionada solidaridad y gratitud a mi pueblo'
EVITA

Compañera: siempre estarás en el corazón de los humildes de tu Patria

domingo, 6 de abril de 2008

UN PLANETA LLAMADO: EVITA

Por Enrique Oliva

Un pequeño planeta que brilla en el firmamento recibió el nombre de Evita por decisión de sus descubridores, los científicos y técnicos del Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional de La Plata en 1948. Efectuadas las comprobaciones del caso, fue reconocido y registrado por la Unión Astronómica Internacional, máxima autoridad mundial, que oficializa los descubrimientos astrales.

La historia de este logro argentino puede verse en la publicación del Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional de La Plata, editado en 1951 bajo el título De Ceres a Evita – Un siglo y medio de descubrimientos de planetitas. Allí se puede leer:

-En la noche del 3 al 4 de agosto de 1948, los auxiliares del Departamento de Astronomía, Juan Macluf y Carlos Rogati, cumplían el encargo de la obtención de una placa con dos imágenes del planetita Gunhild. Examinada la placa con la cámara del Anteojo Astrográfico de 842 mm, el jefe del Departamento profesor Miguel Itzigsolin, además del planetita buscado, estableció la presencia de otro.

Continuaron así complicados procesos de investigación con la participación de diversos científicos del Observatorio.

Al fin, terminado todos los estudios confirmatorios de la existencia de un pequeño planeta hasta entonces no identificado, la documentación fue enviada a la Unión Astronómica Internacional para obtener su reconocimiento y registro.

De acuerdo a normas internacionales preexistentes, -el observatorio que haya suministrado el primer conjunto de posiciones que permita el cálculo de una órbita (y en este caso, además la ha calculado), tiene derecho de proponer el nombre definitivo del astro. Provisoriamente se lo identificó como 1948 P A.

El 7 de marzo de 1950, el director de la Central de Pequeños Planetas de la Unión Astronómica Internacional, profesor Raúl Hergot comunica al Director del Observatorio Astronómica de La Plata que -puede Vd. presentar un nombre para el 1948 P A, el que será aceptado, a menos que no haya conflicto con algún nombre anterior.

Pocos días después, el 25 de marzo de 1950, a propuesta de los investigadores del Instituto Superior del Observatorio Astronómico de la Universidad de La Plata, le asignó al nuevo astro el nombre de EVITA, -como homenaje a la señora María Eva Duarte de Perón, por su intensa obra cristiana a favor de los niños, de los ancianos y los desamparados de todo el país y naciones hermanas.

Hoy, a más de medio siglo de aquel honor acordado a Evita, cuando se han serenado las pasiones de odio que despertó en una minoría, ya prácticamente desaparecida, sigue brillando en el firmamento SU planetita.

El nombre asignado es definitivo e irrevocable y no podrá ser negado o destruido como ocurrió con tantas de las obras de Evita, que merecieron el agradecimiento de los humildes. También es un homenaje al General Juan Perón, que apoyó las investigaciones astronómicas en el país, bajo el asesoramiento del investigador en física nuclear y astrónomo Padre Jesuita Juan l., Busolini.


Nota: Ceres (divinidad griega de la agricultura) es el nombre adjudicado al primer pequeño planeta o astro, descubierto en 1801 por el astrónomo José Piazzi del Observatorio de Palermo (Italia). Estos planetas son cuerpos celestes que giran alrededor de una estrella y que se hace visible por la luz que refleja, en particular los que giran alrededor del sol, como Evita y la mayoría de ellos.

jueves, 11 de octubre de 2007

Sobre el “evitismo”

Quiero opinar sobre un tema del que algo se ha estado escribiendo hace algún tiempo pero que no hace mal recordar para aquellos que vemos con preocupación cierta incidencia “progre” que distorsiona la realidad en beneficio de preconceptos y parcializaciones de ésta. Distorsiones que hunden raíces en algunas polémicas que estaban presentes desde hace muchos años dentro del peronismo, y si digo del peronismo, es porque es el tema que interesa analizar en este caso. Me refiero a cierta corriente de “posicionamiento” dentro del denominado movimiento nacional y popular que hace una de sus banderas cierta reivindicación llamativa de la figura de Evita… pero bastante alejada, y cuando no directamente separada, del peronismo. Más concretamente de Perón. Esto no es nuevo pero no viene al caso hacer historia, aunque sí saber qué se esconde detrás de éste “evitismo” sin Perón. Es claro cual es el origen: ciertos sectores de la izquierda en cualquiera de sus remascos, quienes quieren levantar la figura de Evita en desmedro de la figura de nuestro General. ¿Y porqué? El presupuesto de que en realidad Perón , mas allá de ser un “buen tipo”, un simple “amigo del pueblo”, era un líder burgués reformista, y no, como nosotros lo consideramos, un conductor revolucionario. Para éstos sectores la revolución se desarrolla necesariamente por una lucha de clases donde un líder como Perón (jamás caudillo para ellos) poco y nada tiene que hacer en el desarrollo de la lucha del “proletariado”.

Haciendo una lectura descontextualizada y clasista de Evita, intentan (como lo recomendó el Che Guevara) utilizar sus palabras de modo descontextualizado o parcializado para incentivar el odio de clases. Justamente lo contrario a lo quería Perón…y Evita. Pero no: “líder burgués”, “bonapartista” o algún otro concepto de moda traído de los libros de los ideólogos del norte racionalista-progresista, son los repetidos apriorismos con los que se intenta minimizar la magna obra fundacional de nuestro conductor. Pero ¿acaso ésto tiene alguna clase de asidero en la pasión, la mística, y las ideas de Evita? Por supuesto que no; pero a eso se dedican los ideólogos progresistas: a reducir la realidad a la parte que ellos quieren y amoldarla -a la realidad- a ésa parte que siempre tienen que ver con las necesidades del ideólogo. Si la realidad no tiene nada que ver con el planteo, no importa, ya se le encontrará alguna ideologización posterior como hizo Marx para justificar el fracaso de la revolución en Francia inventando la explicación del “bonapartismo”. Jauretche sostenía que la defensa del socialismo (de tipo marxista, claro) es una implícita manera de eliminar al justicialismo como solución. El “evitismo” también y por eso nos preocupa. Porque se deforma el mensaje de Evita para separarlo -y hasta oponerlo- a la conducción política de Juan Domingo Perón. Y esto es inadmisible.

Doy por terminada esta breve reflexión, cerrando con palabras de la abanderada de los humildes:

“Sí, soy peronista, fanáticamente peronista.
Demasiado no, demasiado sería si el peronismo no fuese como es, la causa de un hombre que por identificarse con la causa de todo un pueblo tiene un valor infinito. Y ante una cosa infinita no puede levantarse la palabra demasiado.
Perón dice que soy demasiado peronista porque él no puede medir su propia grandeza con la vara de su humildad.
Los otros, los que piensan, sin decírmelo, que soy demasiado peronista, esos pertenecen a la categoría de los “hombres comunes". ¡Y no merecen respuesta!”

Compañero Andrés Berazategui

domingo, 9 de septiembre de 2007

A 60 años del voto femenino

El 9 de Septiembre de 1947 los derechos políticos de la mujer son sancionados por la Ley 13.010, la denominada ley del voto femenino se promulga por el gobierno de Perón el 23 de Septiembre. Es un glorioso día para la mujer Argentina y Evita quien impulsara dichos derechos en emotivo discurso dice: "Mujeres de mi Patria; Recibo en este instante, de manos del Gobierno de la Nación, La Ley que consagra nuestros derechos cívicos. Y la recibo ante nosotras, con la certeza de que lo hago en nombre y representación de todas las mujeres argentinas".

Con estas palabras, Evita anunciaba a que las mujeres argentinas adquiríamos el derecho de expresarnos en las urnas, derecho que luego, nos seria negado a todos, durante años de incesantes dictaduras. Quizás ahí aprendimos a valorar la posibilidad de elegir.

Un dato curioso, que habla de nuestra coquetería: en el año 1948 fue modificado el artículo 4°, que indicaba que se confeccionarían los padrones femeninos en la misma forma que se habían realizado los de los varones, sufrió el siguiente agregado: "Con la sola excepción de que en la impresión del padrón femenino no se consignará el año de nacimiento".

En un mensaje radial del viernes 9 de noviembre de 1951, Evita, ya muy enferma dijo: “Yo aprovecho esta oportunidad que se me brinda para pedir a todos los compañeros y compañeras peronistas de todo el país que me disculpen y me perdonen si esta vez no estoy al frente de la batalla como otras veces. Les pido que cada uno me sustituya en cada rincón del país y en el puesto que ocupe”

La acción política dirigida a la mujer cosechó sus frutos en las elecciones del 11 de noviembre de 1951. Votaron 3.816.654 mujeres. El 63,9% lo hizo por el Partido Peronista, el 30,8% por la unión Cívica Radical.

En 1952, las primeras 23 diputadas y senadoras ocuparon sus bancas, representando al Partido Justicialista. El resto de los partidos ignoraron la posibilidad de que sus mujeres tuviesen los mismos derechos aunque alguno de ellos lo hubiesen pregonado durante muchos años.

“Mejor que decir, es hacer…” “La única verdad, es la realidad”.




"JUAN, ¡HE VOTADO!"
Una urna es llevada al Policlínico para que la forjadora de los derechos
cívicos femeninos deposite su voto. La alegría parece volver al rostro de Evita.
(…) Cuando Perón llega a visitarla, como de común, ella alborozada le grita
feliz: 'Juan, ¡he votado! ¡Pude votar!
(Tomado de Historia del peronismo, Editorial Oriente.)

martes, 24 de julio de 2007

No regala un pueblo tanta devoción

Gracias, Compañero Ignacio Copani por ponerle música a este sentimiento.



María Eva

María Eva nació en Los Toldos,
no en un estudio de filmación,
supo beber del dolor de todos,
no sólo cuando se alzó un telón.

Eva no es un cuento, no respeta un guión...
María Eva nació en Los Toldos... Evita en nuestro corazón.

María Eva se fue en invierno...
Julio de un negro cincuenta y dos...
Arden los ojos de los más buenos,
lloran por Eva, niegan su adiós.

No regala un pueblo... tanta devoción.
María Eva se fue en invierno... Evita no.

Qué sabe un coreógrafo en Londres de esta historia...
Qué sabe del beso que esconde nuestra memoria...
De los abrazos descamisados,
de un país sembrado de dignidad...
Semilla de Evita que un día florecerá.

María Eva nació en Los Toldos,
no en una Opera de ficción,
después Evita en los barrios rotos,
por cada fábrica renació.

Eva no es un cuento... Es revolución.
María Eva nació en Los Toldos... Evita en vos.

Qué sabe un coreógrafo en Londres de esta historia...
Qué sabe del beso que esconde nuestra memoria...
De los destierros, de los agravios, de los hermanos que hoy no están,
por ir tras su huella y sus pasos de libertad.

Dame el sol de tu ternura... enseñame a no aflojar ...
Soy uno entre millones, en los que vuelve Eva y sus razones una vez más.

Tu privilegiado fui... Me diste un tiempo feliz y leyes para seguir...
Yo... después del año dos mil, aunque no te conocí, te quiero desde que nací.

Qué sabe la crítica en Broadway de esta historia...
Del verso y la música que honran nuestra memoria...
Las marquesinas y las vidrieras, un día brillan, otro no están...
En mi país la bandera de Eva es inmortal.

lunes, 14 de mayo de 2007

Razones por las que impacto la vida y obra de "Eva Perón" siendo mi deseo continuar con esa lucha


Desde mi niñez me interesó estar informada de las cosas que sucedían en mi país. Por ser de condición humilde, supe desde temprana edad de las necesidades y privaciones que padecían los pobres, incluso de las condiciones de trabajo infrahumanas a que eran sometidos los trabajadores, en la mayoría de los casos sin descansos y sin lograr ninguna conquista social. Un día oí hablar de una mujer que junto a su esposo estaban luchando para reivindicar a los asalariados. Después supe que se llamaba Eva Perón, que trabajaba arduamente y con toda pasión, quitaba horas a su descanso, atendía a todos por igual y descuidó su salud por no dejar de trabajar.

Ella animó una movilización revolucionaria logrando el triunfo de las nuevas formas de la justicia social y del derecho del más débil, del más olvidado, en la escala de los valores humanos.
La vida de Eva Perón quedó plasmada para siempre en mi recuerdo por su dedicación a los mas necesitados, por su lucha para que tengan una vida mejor, por las conquistas logradas para las mujeres, por abrir escuelas, hospitales, por privilegiar a los niños, por llegar a todos con cariño y humildad, por ser la abanderada de los humildes, por ser la voz de los que la tenían.
Por inmolar su vida por los humildes de su pueblo.

Raquel Pereyra, Cafferata.

domingo, 13 de mayo de 2007

Homenaje a Evita





Este es un homenaje a la compañera Evita realizado por la Agrupación, tiene una duración aproximada de 11 minutos, y está a disposición de quien quiera utilizarlo total o parcialmente.
Espero que lo disfruten... ¡Viva Perón! ¡Viva Evita!

ELLOS y nosotros

No nació en Europa, ni en Estados Unidos, tampoco en Asia occidental. Nació en un lugar lejano, en un momento de distracción de EL poder, que se sorprendió cuando ella apareció en escena. Se preguntaron y se preguntan ¿quién es? Su nombre representa a la primera mujer en la historia, la más célebre. No habrá otra igual.

En pocos años, hizo lo que una persona normal, en varias vidas no podría ni imaginar. Desde el razonamiento común de los mediocres, no les es posible comprender la búsqueda de soluciones para personas a las que no conocía. Su sacrificio personal fue criticado y aún lo es, por individuos mezquinos a los que no se les cae una moneda de lata, ni están dispuestos a ningún esfuerzo que no sea para ellos mismos.

De haber nacido en el lugar conveniente - para EL poder-, hoy estaríamos festejando un nuevo aniversario de su santificación, pero no, esta buena mujer tuvo la mala suerte de ser una pecadora que nació en el lugar equivocado y no pertenecer a ELLOS, - los puros- es más, los combatió. No fue sumisa, de haber sido así, hoy estaría haciendo milagros.

Cuentan, desde hace algunos siglos, que la primera mujer fue llamada Eva, pero de ella nada interesa demasiado, salvo que podía hablar con una víbora, lo que es más que difícil que hacer gárgaras con tachuelas. Después vino lo de la manzana que la primera dama le hizo masticar al primer varón que estaba abstraído pensando como era que de un lado tenía una costilla más que del otro costado. Distracción fatal para la humanidad que todavía tiene como deuda, aquella manzana que en esa oportunidad había sido donada por la verdulería del F.M.I. Esa mujer, que no se sabe cuanto vivió e hizo aquella porquería, sí le sirve, a EL poder, que así tiene un buen pretexto para hacernos saber porqué, todos nosotros fuimos expulsados del paraíso – lugar donde si, quedaron ELLOS, cerraron el portón y se tragaron la llave-.


L a mujer que nosotros recordamos; Eva, fue parte de un coronel, sabía hablar con millones de personas al mismo tiempo e intuía sus necesidades: a nosotros, su pueblo, nos dio mucho más que fruta. Nos enseño a ser rebeldes y reclamar lo que nos corresponde, nos propuso a ser libres y sin culpas, a aunque comamos manzanas.


Ella fue conocida, simplemente, como Evita.