miércoles, 26 de mayo de 2010

Presentes de prepo



MALVINAS ESTUVO EN EL FESTEJO DEL BICENTENARIO

Cuando se planteó el recuerdo del bicentenario no nos entusiasmaban los festejos oficiales, teniendo en cuenta el predominio de la versión “billiken” disfrazada de progresismo a lo Pigna que expresa la producción dominante por parte de la “intelligentzia” pagada con dineros públicos.
Sin embargo, la inevitabilidad del acontecimiento, así como cierta esperanza que nunca nos abandona, nos movió a indagar sobre la inclusión de la Causa de Malvinas en la conmemoración del Bicentenario. Para nuestro desasosiego, comprobamos que las cosas iban a estar peor de lo imaginado.
Desde el lado de los organizadores, se evidenciaba un inmenso hermetismo sobre cuáles serían los contenidos de Malvinas en la exposición del Bicentenario en la Avda. 9 de Julio.
Temíamos, más que a la ausencia de contenidos –cosa que ocurrió, finalmente-, a la representación exclusiva de los ex soldados combatientes a través del maniquí que simula a un soldado estaqueado, tal como lo exhibió el Ministerio de Defensa en ocasión del 25 aniversario de la recuperación de Malvinas. Sufríamos de solo pensar en una nueva exposición de fotos y textos de Federico Lorenz, a quien tanto disgusta el entusiasmo popular durante los días de la guerra, con esa actitud clásica de los que se definen a sí mismos como intelectuales. Nos deprimía la posibilidad de la exhibición de “Iluminados por el Fuego”, con el ubicuo Edgardo Esteban victimizándose junto a sus compinches.
Imaginando estas posibilidades, rogábamos que los organizadores se decidieran por poner nada. Nada. De Malvinas, no se exhibió nada. (A excepción del stand de Tierra del Fuego, que exhibió un documental de la periodista Carmen Miranda, jujeña radicada en la provincia más austral del país, sobre los viajes de los Familiares de los Héroes Caídos de octubre de 2009).
Luego, estaba el asunto de los desfiles. Por la prensa nos enteramos que sólo desfilarían militares en actividad portando banderas de las distintas unidades intervinientes en la guerra de 1982. Muy propicio para garantizar la disciplina.
Algunos amigos indagaron sobre la posible inclusión de algunos veteranos de guerra en el desfile, pero la respuesta fue negativa, bajo el pretexto que las organizaciones son “una bolsa de gatos” ¡Cómo si el Gobierno Nacional no tuviera nada que ver con la fragmentación de las organizaciones de los Ex Soldados Combatientes!
Por el lado de las organizaciones de Veteranos de Guerra, nos metimos en las páginas web y en las discusiones de los foros. “Que vamos…que no vamos…que hacemos un acto de protesta…que no hacemos nada…que frente al Congreso…que frente al ANSES…que el 25 de mayo…que el 3 de junio…que nos metemos de prepo en el desfile…que hacemos un desfile paralelo…” Finalmente, de este lado, tampoco.
Esperamos hasta último momento que se cerrara el debate, para sumarnos a la propuesta que surgiera de la mayoría. No queríamos protagonismo alguno, solo apelábamos a una decisión general, que nunca llegó…
Entonces, un día antes del inicio de los actos conmemorativos, alguien cayó y propuso: “¿Y si vamos nosotros, aunque seamos poquitos?”. “Vamos a explicarle al pueblo qué sentimos, qué pensamos. Mostrémosles que no necesitamos invitación a nuestra propia fiesta y en nuestra propia casa”.
Y decidimos ir. Definimos que nos instalaríamos con una mesita en algún lugar, priorizando dos temas: a) la campaña de Resistencia Civil por Malvinas, para boicotear la agresión británica de explorar ilegalmente nuestros mares para la explotación de nuestros petróleo, y b) la inclusión de todas las organizaciones de Veteranos de Guerra y Familiares de Caídos en Malvinas en la adecuación de los contenidos curriculares a la todavía inaplicada Ley de Educación Nacional.
Después de recorrer toda la muestra a lo largo de la Avenida 9 de Julio, decidimos plantarnos al pie del Obelisco.
Un día antes habíamos intentado difundir por los medios de prensa, las notas que le enviamos a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y al Canciller Jorge Taiana, peticionando la anulación de la autorización de los cuatro vuelos mensuales que realiza la empresa chilena LAN a Malvinas, y la gestión ante las Repúblicas de Brasil, Uruguay y Chile para que ejerzan actos concretos de bloqueo logístico a la plataforma petrolera británica que opera en nuestros mares.
Sólo nos dio bola el diario “Crónica”, pero advirtiéndonos que el eje principal de la nota debería girar hacia los festejos del Bicentenario, ya que esa era la atención principal de todos los medios de prensa en ese momento. Nos pareció útil, para poder manifestar nuestra desazón por la ausencia de la Causa de Malvinas en la conmemoración oficial.
El sábado 22 de Mayo, a las 10 de la mañana, nos juntamos unos pocos veteranos de guerra y familiares de Caídos en Malvinas en el Obelisco, lugar que elegimos por tratarse de un sitio no ocupado por el dispositivo del festejo, y porque reviste un significado para el movimiento de los Ex Soldados Combatientes, durante el nacimiento de sus primeras organizaciones.
Habíamos alcanzado a convocar por cadena de correos electrónicos, y algunos pocos llamados personales.
Entre los compañeros que estábamos, comenzamos a analizar qué era lo más conveniente, si permanecer en el lugar, demostrando que no fuimos invitados y manifestando nuestro descontento de esa manera, o integrarnos al desfile, para tomar contacto con el pueblo. Alguien dijo que de esa manera podíamos generar la confusión de haber sido invitados, lo que era falso, y terminar haciéndoles el juego a quienes deliberadamente nos excluyeron.
Estábamos debatiendo esas dudas, cuando otro compañero se acercó trayendo la bandera con la leyenda “Gloria a los 649 Héroes de Malvinas”.
Todos sentimos en nuestros corazones, en ese preciso instante, lo que terminaríamos haciendo pocos minutos más tarde. La presencia de nuestros queridos muertos disipó nuestras dudas, y la falta de organización y planificación que hasta ese momento nos envolvía.
Comenzamos a caminar en dirección a donde sabíamos que comenzaba el dispositivo de desfile. Uno de nosotros logró colarse entre las vallas, a contramano de las tropas que desfilaban, llevando la bandera. Otros tres fueron a hacer reconocimiento del terreno, para determinar dónde y cuándo convenía infiltrarse en el desfile. El resto se dirigió en la misma dirección, y fue este grupo el que determinó, finalmente, que lo hiciéramos cerca del palco oficial, pese a ser el movimiento más riesgoso, por el personal de seguridad que custodiaba el desarrollo del evento.
Curiosamente, nadie –policía, militar, seguridad privada-, nos detuvo. A apenas 50 metros del palco oficial, corrimos unas vallas para que ingresaran todos los “infiltrados” al desfile. Nos tuvimos que agachar para no impedir al público que estaba detrás nuestro, la visión de las tropas. Nos quedamos en esa posición, que resultaba un tanto ridícula, si se entendía como un intento de escondernos de quienes podrían intentar impedirnos nuestra inclusión en el desfile. ¡Escondidos a la vista de decenas de miles de personas!
Las miradas del personal militar que velaban por el desarrollo del evento eran más de angustia que de recriminación o amenaza. Se pusieron de frente nuestro durante los minutos previos a nuestro despliegue, observándonos, para luego marcharse resignadamente. Alguien iba a hacer, lo que ellos no pueden: un acto de dignidad.
Elegimos que desplegaríamos la bandera detrás de la agrupación militar que vestía uniformes que se usaron en la guerra, portando los estandartes de las unidades militares intervinientes en la defensa terrestre de Malvinas.
Lo que ocurrió a partir de ese momento, es la muestra más clara y definitiva de la situación de nuestra Nación.
Un pequeño grupo de gente decidida a no someterse a las decisiones del poder, levantando una bandera de homenaje a quienes dieron sus vidas por el conjunto de la sociedad. Un palco oficial heterogéneo, donde hubo gestos de emoción y de adhesión, y miradas cargadas de odio y de amenazas.
Y un pueblo decididamente emocionado, entusiasta, esperanzado, afectuoso, separado por las vallas –no completamente infranqueables, como se demostró- del poder, festejando su Gesta irreverente, identificando a su enemigo histórico, rindiendo homenaje a sus queridos muertos, agitando con fuerza sus banderas.
A pesar de las confusiones, de las contradicciones, de las paradojas. Firme en su destino, con conciencia de su Ser.
Fueron seiscientos metros de celebración verdadera. De ganas de victoria. De Reafirmación popular absoluta de la lucha. De lágrimas sinceras. De auténticos “Viva la Patria” y “Argentina, Argentina” más profundos que ante la Selección Nacional en el Mundial de Fútbol.
Hubiera sido mejor que estuviéramos todos los que peleamos en Malvinas, y los que perdieron un ser querido en su defensa. No pudo ser.
Pero si queremos, lo hacemos. Y quizás, si los compañeros así lo deciden, sea el 25 de Mayo. Falta una eternidad tan grande como 24 horas…

Notas Relacionadas:

El Malvinense

Perfil

martes, 25 de mayo de 2010

¡viva la patria carajo!


sábado, 15 de mayo de 2010

DEBATE DE LA CONSTITUCION DEL 49

Se abrió el debate sobre el libro: “La Constitución de 1949: Una causa nacional” Con motivo del lanzamiento a la 2º edición del libro: “La Constitución de 1949: Una causa nacional” del doctor Luis Alberto Terroba en la Facultad de Derecho de la Universidad de Rosario y posteriormente su presentación en la Feria del Libro de la localidad de San Pedro se destierra el trabajo pasado, planteando la discusión actual sobre la soberanía política, el nacionalismo económico y la justicia social de toda la Argentina.


En ambas exposiciones que duraron más de una hora, Luis Alberto Terroba, calificó a “los sucesivos reglamentos jurídicos surgidos en el período a partir de 1955, como meros estatutos provisorios, sin más validez ni estabilidad real que las Constituciones de 1819 y 1826- con la gravedad al presente- del origen espúreo de la sistematización constitucional que se pretende validar”. Tras la disertación descriptiva del proceso que llevó a la sanción de la Constitución de 1949, y la crítica del ilegal e ilegítimo proceso de su derogación por el golpe de 1955, el doctor Terroba, planteó el proceso de ocultamiento superficial de la existencia de la válida pirámide jurídica surgida en aquel año de 1949, exponiendo también el nucleo golpista de quienes sustentan explícita o implícitamente la teoría “del hecho consumado”, que manifestan superficialmente supuestos valores democráticos, mantienen y sostienen las consecuencias del golpe de 1955.


Además a modo de ejemplo, se refirió al constitucionalista Jorge Vanossi, “quien da por consumada la desaparición de la Constitución de 1949, en contradicción con la realidad”, ya que el mismo día 29 de abril del 2010 se realizaban dos actos por la Constitución de 1949, uno en el que se estaba exponiendo y presentando el libro de Luis Alberto Terroba y otro acto en la ciudad de Córdoba con respecto al mismo tema. La Constitución Nacional de 1949 -señala el autor- es la única Constitución de la República Argentina que ha sido votada y sancionada por el pueblo argentino en condiciones de absoluta legitimidad política y legalidad jurídica. Definió así la categoría asentada en la mejor doctrina nacional e internacional de los gobiernos usurpadores, extensibles a los gobiernos de 1955-1958; 1966-1973 y 1976-1983, gobiernos de consecuencias jurídicas nulas, de lo cual resulta el caso de la adhesión al FMI, por decreto del usurpador de 1955, y en abierta contradicción con los gobiernos de facto, de consecuencias anulables y los gobiernos de jure, estos últimos los únicos de perfecta legalidad y legitimidad. Además del reconocimiento absoluto de la Constitución de 1949 y la nulidad de su derogación, estableció las características de los gobiernos de facto, a veces con letigimidad política (1973-1976 y 1983 al presente) y otras con ilegitimidad política (1932-1943 y 1958-1966), ya que “una opinión contraria lleva, cualquiera sea la manifestación política, a la aceptación de las consecuencias del golpe de 1955 y de 1976, y por lo tanto a un reconocimiento contra el cual el pueblo argentino se ha manifestado reiteradamente en 1956; 1962, 1969 y 2001”.


Esta obra de incalculable valor histórico y jurídico que renace en su 2º edición bajo el alero de la Editorial Fundación Ross de la ciudad de Rosario, logra abrir el debate con el propósito de rescatar la historia, trabajar en un tema que es presente, para desarrollar el futuro. Cabe destacar que en el lanzamiento efectuado en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario – el pasado 29 de abril- acompañó al autor en su disertación el prologuista a esta 2º edición doctor, Diego Giuliano, el docente de aquella casa de estudios doctor, Jorge Murillo y la titular de la Editorial Silvina Ross.


Publicado por: Ciudad Uno
Notas Relacionadas:

viernes, 7 de mayo de 2010

Eva, Eterna en el corazón de tu Pueblo


viernes, 30 de abril de 2010

1º de Mayo, Día del Trabajador


Cuando en los hogares argentinos se carecía de todo, cuando los trabajadores no podían tender su mesa, cuando el niño estaba abandonado como lo estaban los ancianos y cuando no había más que desesperanza para todos los humildes y sólo gozaban de la riqueza de nuestro país, unas pocas familias privilegiadas; en ese momento surgió un hombre que, cansado de tanta injusticia y de ver sufrir a la patria dominada por capitales extranjeros; desde la Secretaría de Trabajo y Previsión comenzó remediar tanta injusticia.

Fueron años dorados para la clase trabajadora, que pasó de ser, poco menos que esclavos, a gozar de todos los derechos. Derecho a un sueldo digno, al descanso dominical, a las leyes sociales, vacaciones pagas y obligatorias, y un sueldo anual complementario, conocido cómo aguinaldo.

Después de las conquistas del Justicialismo, la fiesta de los trabajadores argentinos se basa en la felicidad de los humildes, de los anónimos héroes que forjan la Patria cada día con el esfuerzo de sus manos.

Es el deseo de quienes queremos un país mejor, forjado desde el trabajo, que se cumpla aquel viejo augurio que acompañaba algunas tarjetas de salutación de aquellos gloriosos años peronistas:

Que haya una sola clase de hombres: los que trabajan;
Que no existan más privilegiados, que los niños;
Que nadie se sienta más de lo que es ni menos de los que puede ser;
Que los gobiernos de las naciones hagan lo que los pueblos quieran;
Que cada día los hombres sean menos pobres
Que todos seamos artífices del destino común.

Y que cada día, los argentinos, seamos un poquito más felices.


¡Feliz día, Compañeros!

martes, 30 de marzo de 2010

EL GAUCHO RIVERO, POR LA SOBERANIA NACIONAL

Antonio "El Gaucho" Rivero fue un peón de campo argentino que lideró un alzamiento contra la ocupación británica de las Islas Malvinas en 1833. Rivero, nacido en Arroyo de la China, provincia de Entre Ríos, Argentina el 27 de noviembre de 1808, fue llevado a Malvinas alrededor de 1827 por el gobernador argentino de las Islas, Luis Vernet, para ejercer el oficio de peón. Contaba entonces alrededor de veinte años de edad. El 26 de agosto de 1833, seis meses después que los ingleses por la fuerza ocuparan por primera vez las Islas Malvinas, Rivero encabezó una rebelión de criollos e indígenas, desconociendo la autoridad impuesta de los británicos. Sus compañeros en la rebelión fueron otros dos gauchos y cinco charrúas agauchados: Juan Brassido, José María Luna, Manuel González, Luciano Flores, Felipe Zalazar, Marcos Latorre y Manuel Godoy. Su sublevación implicó la muerte del autoproclamado gobernador británico y la de algunos de los principales colaboradores de tal funcionario colonial. Las actas y documentos escritos que han llegado a nuestros días fueron efectuadas por los mismos británicos quienes consideran la rebelión de Rivero como el "amotinamiento de unos delincuentes" tratados peyorativamente y racistamente de "gauchos" e "indios salvajes", en esas documentaciones apenas sí se traslucen las causas de los hechos (se omite que los gauchos y los charrúas eran argentinos que intentaban mantener la soberanía argentina), apenas se menciona que a los "gauchos" e "indios" que habían podido quedarse en Malvinas se les usaba como peones en duras tareas y se les pagaba sólo con "vales", también se hace mención de que Rivero y sus compañeros arriaron la bandera británica y enarbolaron una improvisada bandera argentina. El alzamiento fue derrotado rápidamente después de que el Reino Unido enviara una expedición para "pacificar" las islas, y los rebeldes llevados prisioneros a Londres. Aunque se exigió para ellos la pena de muerte, el tribunal inglés que les juzgó los absolvió al reconocer que sus acciones bélicas habían sucedido fuera de los dominios de la corona. En cuanto a la muerte de Antonio Rivero existen dos versiones, una asegura que murió el 20 de noviembre de 1845 combatiendo en la Vuelta de Obligado, otra versión sugiere que falleció de muerte natural.

Gracias compañeros del Movimiento Peronista Auténtico

jueves, 25 de marzo de 2010

¡Boicot!




¡TODOS JUNTOS POR MALVINAS!

¡NO COMPRE PRODUCTOS INGLESES!

¡BOICOT A LOS PIRATAS!

Nafta: Shell (angloholandesa, la casa matriz del grupo Shell es Royal Dutch Shell pk., constituida en Inglaterra y Gales

Alimentos y bebidas:
Ades, Hellmann’s, Knorr,
Upton, Maizena, Savora,
Cadbury:
los dulces ingleses, comprenden: Chicles Bazooka, Beldent, Bubbalo, chiclets, clorets, hals, la yapa, lenguetazo, mantecol, palitos de la selva, yummy,
Gaseosas Schweppes,
Cervezas Guinnes,
Whisky
J&B,
Johnnie Waker, Cardhu,
Vodka: Smrnoff,
Ciroc,
Ginebra: Gondon’s, Tanqueray,
Ron: Captan Morgan, Cacique, Pampero,
Tequila
José Cuervo,
Vino:
Sterling Vineyards, Beaulieu Vineyard, Blossom Hill


Artículos de limpieza e higiene:
Jabones Dove, jabón en polvo Ala, Cif, Comfort, Drive, Skip, Vivere, AXE, Clear, Dove, Impulse, Lux, Pond’s, Sedal, Rexona, Suave

Cigarrillos:
Nobleza Picardo: Marcas de cigarrillos: Lucky Strke, Camel, Parisiennes, Kool, Viceroy, Jockey, Derby, Gitanes, Gold Life, 43/70, Winston y Conway. Cigarritos: Richmond

¡EL PUEBLO ARGENTINO

EN GUERRA GAUCHA!

En 1982 fue la guerra. En el 2010 es el robo de nuestro petróleo en las islas; plataformas petroleras y submarinos con misiles atómicos


www.puerta-de-hierro.com.ar
Agrupación Arturo Jauretche, Venado Tuerto, Santa Fe

viernes, 5 de marzo de 2010

ULTIMO TEXTO Y MENSAJE DE ENRIQUE OLIVA PARA LOS ARGENTINOS

“SOBERANIA O MUERTE” Otra vez la colonialista Europa se lanza sobre nuestros territorios y bienes naturales. Y la invasión por terratenientes gringos sigue avanzando con la complicidad del imperio liberal

“Cuando se acaben los vestuarios nos vestiremos con las bayetitas que nos trabajen nuestras mujeres, y si no andaremos en pelotas como nuestros paisanos los indios. Seamos libres, y lo demás no importa”. San Martín

14/XII/09
Enrique Oliva

Por el Acuerdo de Lisboa, engendro impuesto por los más poderosos estados del viejo mundo, en vigencia desde el 1º de este mes, a modo de nueva constitución, se incorporan a Europa como “territorios de ultramar” o “especiales”, a nuestras Malvinas como otras tierras y aguas del Atlántico Sur y hasta a la Antártida. No se usa el tradicional término colonia. Pura soberbia prepotencia imperial en abierta desfachatez.

El objetivo manifiesto es fortalecer y expandir aun más la explotación de fuentes de recursos naturales como han procedido en África dividiendo y enfrentando a sus pueblos, con enclaves protegidos por ejércitos mercenarios de expertos criminales con absoluta impunidad. Ahora la OTAN, instrumento de Washington, defenderá esa “conquista”.

La invasión de terratenientes gringos

En nuestra Argentina está en avanzada ejecución otro siniestro plan. No se detiene la invasión de grandes terratenientes gringos donde hay bosques, glaciares, minerales, acuíferos y espacios estratégicos. Un solo “propietario”, con la máscara de “fundación” y apoyo de falsas OGN disfrazadas de filantrópicas y ecologistas (para no pagar impuestos) posee una gruesa franja que divide la Patagonia y el sur de Chile. Es decir, desde el Atlántico al Pacífico, disponiendo de modernos aeropuertos habilitados oficialmente como se viene denunciando. El gran patrón desvía ríos y arroyos desplazando a poblaciones criollas e indígenas al quitarles sus habituales medios de subsistencia utilizados por muchas generaciones. Y nadie dice nada. El peligro mayor para nuestra soberanía es que este proceder del colonialismo no es una novedad, pues posee tristes antecedentes. Es el caso dramático de México, país hermano que perdió por la fuerza de las armas en manos del “buen vecino”, nada más ni nada menos que la mitad de su territorio. Comenzó con la compra de propiedades en Texas declarándose luego república independiente convertida poco después en una estrella más de la bandera yanqui. Avanzó sobre el débil México hasta la capital azteca, imponiendo una capitulación incondicional. Así añadió varias estrellas más ¿Alguien puede decir lo contrario? Los invasores texanos enarbolaron un escudo de armas diciendo: “Todos los hombres nacen iguales, la diferencia la hace el revolver”.

En la actual frontera los yanquis están construyendo un muro, para evitar la entrada de necesitados. Un muro solo superado en extensión por la Muralla China. De eso tampoco se habla, aunque los mexicanos no pierden las esperanzas de una revancha. La historia universal demuestra que todos los imperios terminaron cayendo, quedando con menos poder y territorio que al comenzar sus expansiones. Y la causa de tal derrumbe ha sido siempre la corrupción y disputas internas por la avaricia insaciable. Unasur unido debe reaccionar urgente Los pueblos saben inventar defensas según las circunstancias o creando las circunstancias. Hombres, mujeres y niños de distintos niveles sociales han creado armas y tácticas fruto de la desesperación, que las bombas atómicas no pueden contra ellas. Demuestran estar dispuestos a inmolarse como suicidas haciendo imposible la gobernabilidad y seguridad a los ocupantes invasores. Los ejemplos se remontan al fondo de la historia, destacándose entre otras las derrotas coloniales en Argelia y Vietnam como las en curso de Afganistán e Iraq. Pero no aprenden.

Brasil debe saber que es el objetivo final del imperio para dominar a Suramérica, por la extensión de su territorio y su riquezas. No es por casualidad que haya adquirido Estados Unidos el derecho de ocupar en Colombia, con impunidad incluida, tres bases militares terrestres en las vertientes del codiciado Amazonas y dos bases aeronavales, una en el Pacífico y otra en el Caribe. Asimismo, el desplazar la IV Flota yanqui al Atlántico Sur no es ajena a los recientes descubrimientos de grandes yacimientos de petróleo y gas junto a las costas de Brasil. ¿O no?

De presentar un frente anticolonialista unido, Suramérica será invencible. Para ello, sus gobiernos deben acelerar la institucionalización del ente, en especial con el banco y moneda propios y una fuerza militar conjunta. Desunidas, nuestras naciones serán abatidas con los tradicionales métodos de dividir provocando fraccionamientos territoriales y guerras intestinas, sustituyendo las democracias por feroces dictadores dóciles.

Argentinos en obligada alerta activa

Los argentinos debemos honrar nuestra historia, con el ejemplo dado en el siglo XIX cuando se repelieron a las dos potencias más importantes del mundo, Inglaterra y Francia, en sus intentos de años de bloqueo y pillaje para colonizarnos. Por entonces Europa estaba lanzada a conquistar a sangre y fuego posesiones por todo el globo. Solo aquí fracasaron.

La heroica proeza, como otras tantas borradas de la historia oficial escrita e impuesta por el cipayaje local (buscando ahora castrarnos en un intento de desmalvinizar las conciencias criollas) se logró bajo la consigna de SOBERANÍA O MUERTE que hoy debe unir a todos los argentinos sin exclusión alguna, porque la Patria está en peligro. Paralelamente es menester incentivar el patriotismo suramericano.

Suramérica debe involucrarse en tan grave situación y ganar las calles, para demostrar a Europa y al mundo que no somos “empanadas que se comen con la boca abierta”, como decía nuestro Libertador.

Nadie puede hacerse el distraído sin advertir a la Patria en peligro. Es de recordar que el Dante, al describir los círculos del infierno, ubica en el más profundo y ardiente, a quienes “Dios escupió de su boca”, a los que en tiempos de riesgos comunes permanecieron prescindentes.

lunes, 1 de marzo de 2010

Se fue el compañero “François Lepot”


Las paginas compañeras a las que he entrado, anuncian, con mucho pesar, la muerte de un soldado de nuestra causa. Quisiera respetuosamente desmentirlos: a ningún compañero se le esta permitido morir, hasta que nuestra revolución este a salvo, hasta que las banderas de la Patria Justa, Libre y Soberana, flameen orgullosas sobre este bendito suelo.

El compañero Enrique Oliva no ha muerto, solamente, cambio de Unidad Básica. Se ha unido a los Comando Celestiales, desde ahí, junto al General y a Evita, al viejo Chiacha, mi abuelo y tantos otros; a los que no tenemos físicamente, pero si en espíritu, nos guían y dan fuerzas.

Periodista, docente, escritor y doctor en Ciencias Políticas, se desempeñó como profesor en las universidades de Cuyo y de Neuquén, de la que fue rector organizador antes de que se transformara en la del Comahue. Participó en 1951 de la fundación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), organismo que años después y a causa de su militancia peronista, lo despreció. No le importó: no quiso ser funcionario público si el precio era cerrar la boca y mirar hacia otro lado.

Entre 1991 y 1999, fue director de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores, pero no descendió a las amaneradas ínfulas de ciertos diplomáticos de carrera. Y fue, sobre todo en los activos últimos años de su vida, un pensador al que, al igual que al gran Arturo Jauretche, no le gustaba que lo rotularan de intelectual. Sus credenciales eran otras.

Nos queda el inmenso vacío de saber que ya no lo veremos, pero también nos dejó sus enseñanzas, su ejemplo de vida, lucha y militancia. El valor y la picardía cuando utilizando su seudónimo, “François Lepot”, se desempeñaba como corresponsal de Clarín, desde Paris -así firmaba, cuando las dictaduras habían logrado prohibir su nombre- no pudieron impedir que “se las rebuscara”, para seguir haciéndose oír.

Un auténtico incorregible, emblema de lo nacional y popular. Hombre de letras, pero que no por ello, evitó la acción directa, arriesgando su propia seguridad en más de una ocasión.

Sólo quisiera agradecerle, con un “Gracias” grande y sincero.

Compañero Enrique Oliva: gracias por tus enseñanzas, gracias por no aflojar, por llegar a los 87 años con las fuerzas intactas; gracias por no abandonar jamás la trinchera; gracias por tantos años mostrando el camino. Aunque, hoy, parecen pocos; gracias, porque tu vida es ejemplo para los que quedamos. Gracias por darle significado a la frase “La Vida por Perón”

Hasta siempre, compañero, seguiremos con la lucha.

Natalia Jaureguizahar
Agrupación Arturo Jauretche

jueves, 25 de febrero de 2010

viernes, 20 de noviembre de 2009

20 de Noviembre - Día de la Soberanía

NO RETROCEDEREMOS “NI UN TRANCO DE POLLO”


Creo haber llenado mi deber con mis conciudadanos y compañeros. Si más no hemos hecho en el sostén de nuestra independencia, nuestra identidad, y de nuestro honor, es porque más no hemos podido. Juan Manuel de Rosas

Por Luis Launay


Hago mías estas palabras del Restaurador Rosas, ya que a lo largo de estos últimos tres años, desde que indignados por el lamentable estado del Sitio Histórico
Nacional, de la Vuelta de Obligado, San Pedro, Provincia de Buenos Aires, nos comenzamos a organizar, lenta, pero sostenidamente hacia delante. No faltaron palos en la rueda, diría, troncos en la calle, para obstaculizar nuestra tarea, con agachadas, infamias y mentiras, llevado a cabo por los que no merecen ni siguiera permanecer en esas históricas barrancas a la sombra de la azul y plata. Sin agachar la cabeza, seguimos adelante, como dice el refrán, “lo que no nos mata, nos fortalece”, nos vigorizamos con el constante apoyo del pueblo, centenares de correos, de llamados telefónicos, de entrevistas en la radio y televisión, hicieron que por solidaridad a la Comisión y por patriotismo, vertiginosamente se crearan subsedes de la Comisión en varias provincias argentinas. Hoy a pocos días de esa fecha tan importante y poco recordada, del 20 de noviembre, Día de la Soberanía Nacional, en conmemoración de la Batalla de la Vuelta de Obligado. Nuestra movilizadora gota de aceite, hizo mover algunos engranajes, y esa gran polea de fuerza que es el historiador, o como él prefiere renombrarse “divulgador” Pacho O’Donnell, puso en marcha otra gran maquinaria.Para los eventos de este 20 de Noviembre, se han congregado, varios organismos del Estado Nacional y de las Provincias de Buenos Aires y de Entre Ríos.Y en pocos días, daremos más detalles de esta conmemoración del Día de la Soberanía Nacional, creada por Ley Nº 20.770 bajo los auspicios de nuestro maestro José María “Pepe” Rosa.

Fuente: Pensamiento Nacional

martes, 17 de noviembre de 2009

¡Feliz día, compañeros!

viernes, 13 de noviembre de 2009

13 de Noviembre, día del Pensamiento Nacional


Una nación se constituye en base a lazos culturales, a una historia común, lengua y un territorio. Pero esto es insuficiente si no hay una idea de mantenerla viva en el tiempo, es decir si no hay un proyecto de vida nacional. El pueblo busca modificar las condiciones de subdesarrollo de su existencia y lograr la independencia. Un país sin nación está condenado a ser una mera colonia de los imperios y a un subdesarrollo perpetuo. La nación es la consecuencia de un proceso histórico que los pueblos llevan adelante como actitud defensiva en busca de su existencia en el tiempo.¿Qué es el pensamiento Nacional? Es aquel conjunto de ideas (y acciones) tendientes a lograr la libertad, desarrollo e independencia de nuestro pueblo a partir del conocimiento de nuestra realidad y en base a nuestras particularidades. Comencemos por diferenciar pensamiento nacional de pensamiento “argentino”. Borges era un intelectual argentino (nació aquí), pero no era un pensador nacional, toda vez que su obra literaria siempre estuvo dispuesta a fugarse y sus incursiones políticas buscaron admirar a los imperios que nos sometían antes que a combatirlos. En cambio Raúl Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche, Juan José Hernández Arregui, Jorge Abelardo Ramos, Jorge Enea Spilimbergo, José María Rosa, John William Cooke, Norberto Galasso, entre otros, son pensadores nacionales, ya que sus obras (más allá de sus diferencias puntuales) buscan la liberación nacional. Y la independencia real no es solo formal (himno, escudo o bandera); la independencia debe ser económica, social y cultural. Fue Scalabrini Ortiz quien a comienzos de los años ´30 indagó las causas de nuestra dependencia. Identificando al imperialismo inglés (y norteamericano) como los dueños de nuestras cadenas…y dueños de los bancos, de los puertos, de los trenes, de los elevadores de granos, de los teléfonos, del crédito y de la tierra…Con sumas dificultades y luchando contra el aparato cultural sustentado por la oligarquía, Scalabrini Ortiz publicó artículos periodísticos y libros denunciando nuestra situación colonial que le valieron el silenciamiento y el desprecio de parte de los círculos literarios: “Política británica en el Río de la Plata” (1936), “Historia de los ferrocarriles argentinos” (1940), “Los ferrocarriles deben ser del pueblo argentino” (1946). Fue parte de F.O.R.J.A., en donde hizo difusión de sus ideas.Arturo Jauretche, profundizando lo expuesto por Abelardo Ramos, disparó su crítica contra el aparato cultural montado por la oligarquía que buscaba colonizar las ideas y las mentalidades para sumirnos en el subdesarrollo. Su lucha fue en contra de las “zonceras” impuestas desde afuera por el colonizador y que eran alegremente repetidas por sus sirvientes locales. Ya en 1934 había publicado “El paso de los libres”, en homenaje a la resistencia radical en contra del golpe que derrocó a Yrigoyen. Los libros fundamentales de Jauretche son “Los profetas del odio” (1957), “Política y revisionismo histórico” (1959), “Manual de zonceras argentinas” (1968). Militó en el yrigoyenismo y en el peronismo. Hernández Arregui logró sintetizar su formación marxista con la realidad en la que vivía (peronismo) y aplicar la teoría a un caso concreto con sus particularidades. Su fenomenal obra “La formación de la conciencia nacional” (1960) sin dudas posee una vigencia y una firmeza teórica que la hacen imprescindible. Criticó a los partidos liberales argentinos y a los figurones culturales alejados de lo popular: Sábato, Ocampo, Borges, etc. Otras obras: “Imperialismo y cultura” (1957), “¿Qué es el ser nacional?” (1963), “Nacionalismo y liberación” (1969), y “Peronismo y socialismo” (1972).Jorge Abelardo Ramos fue el principal difusor de las ideas de la llamada Izquierda nacional, que sin renunciar a su identidad política, acompañó al movimiento de masas en forma crítica. El aporte fundamental de esta corriente fue su comprensión de los fenómenos populares de masas (yrigoyenismo y peronismo) en contra de quienes los descalificaban por su contenido plebeyo. Ramos escribió “Revolución y contrarrevolución en la Argentina” (1957), que sintetiza una nueva interpretación de la Historia argentina en contra de la versión oficial y del nacionalismo de derecha. Más allá de sus claudicaciones finales, Ramos fue sin duda un gran historiador y polemista del campo popular. Publicó también: “Breve historia de las izquierdas en la Argentina”. Y justamente, para establecer la exacta diferencia entre el nacionalismo oligárquico (el de la sociedad rural) y el nacionalismo revolucionario, otro hombre de la izquierda nacional, Jorge Enea Spilimbergo publicó: “Nacionalismo Oligárquico y Nacionalismo Revolucionario (1956), además de participar activamente en política manteniendose independiente respecto del peronismo, pero acompañando al movimiento nacional, por aquello de “golpear juntos, marchar separados”. José Maria Rosa, proveniente del revisionismo rosista, esquivó el elitismo del nacionalismo de derecha y fue el historiador más popular del peronismo, al que adhirió. Su crítica a la historia oficial se basó en un serio trabajo de archivo, desenterrando documentos que probaban el carácter entreguista de algunos “próceres”, como Rivadavia. Caído el peronismo fue despedido de sus cátedras, encarcelado por “corromper” a la juventud con su rosismo y por prestar auxilio a John William Cooke (de la izquierda peronista). Algunas de sus obras: “Defensa y pérdida de nuestra independencia económica” (1943), “La guerra del Paraguay y las montoneras argentinas” (1965) y los 13 tomos de la Historia Argentina.John William Cooke, hombre de la izquierda peronista que con solo 25 años fue electo diputado en 1946. Cooke pensaba que el peronismo debía profundizar su acción revolucionaria, pero no obstante eso reconocía la movimiento como lo más avanzado de la clase obrera argentina en sus reivindicaciones sociales y políticas. Fue delegado de Perón entre 1956/59. Criticó el burocratismo sindical e impulsó la insurrección armada contra las dictaduras. Su principal obra es “Apuntes para la militancia” (1964) donde analiza la realidad política y social de la Argentina de la época.Norberto Galasso, es un gran difusor de las ideas de la izquierda nacional. En su extensa producción historiográfica rescata las figuras olvidadas o silenciadas por el poder mediático: Scalabrini Ortiz, Jauretche, Discépolo. De forma accesible y contundente expone sus críticas a la historia liberal (de Mitre a Donghi y Romero) y brinda una interpretación diferente de la revolución de mayo, del radicalismo y del peronismo. Sus obras más importantes: “Jauretche: de Yrigoyen a Perón” (y “La revolución inconclusa”), “Seamos libres y lo demás no importa nada” (biografía de San Martín), “Perón” (dos tomos), “Mariano Moreno: el sabiecito del sur”, “Los malditos” (donde reúne las biografía de hombres y mujeres olvidados por al aparato cultural). Lleva adelante el “Centro Cultural Discépolo” y actualmente prepara un libro de historia integral de la Argentina. Esta apretada síntesis sobre algunos de los hombres del pensamiento nacional es un modesto homenaje a quienes hicieron mucho por la liberación de nuestro pueblo sin pedir nada.

Javier Prado

martes, 10 de noviembre de 2009

sábado, 17 de octubre de 2009

Somos simples soldados




“Solo los necesitados pueden cambiar el mundo. Nadie con los cuatro ases pediría que se vuelva a dar”, y esto sucedió en aquellos años de lucha. Los que daban la vida por Perón, fueron más allá de la frase; lo hacían literalmente. Lucharon por lo que habían conocido en los años felices del peronismo, donde los únicos privilegiados eran los niños y los ancianos eran respetados. Existía una sola clase de gente; la que trabaja. Hoy como están dadas las cosas, eso es casi imposible.

Fueron los despojados, los que tomaron las calles el histórico 17 de octubre de 1945, reclamando por la libertad de aquel coronel que los había escuchado y comprendido. Hoy recordamos ese día como el día de la Lealtad.

Aquellos trabajadores, fueron leales más allá de las traiciones, las persecuciones y el hostigamiento. Iniciaron su pelea con huelgas, sabotajes, caños y presencia permanente en su puesto de lucha. Nunca faltaron a sus obligaciones de militantes, activistas, o simplemente de trabajadores. Los laburantes siempre estuvieron, no aparecieron en los `70, reclamando protagonismo en las tapas de los diarios. El pueblo trabajador y peronista; el que luchó por el regreso del General, fue el que siempre puso los muertos para lograr después de 18 años de proscripciones, persecuciones, fusilamientos y torturas, que, como dijo la compañera Evita: “no hay fuerza capaz de derrotar a un pueblo que tiene plena conciencia de sus derechos”.

Esta conciencia plena de sus derechos la aprendieron en los hechos. Lo conquistado con jornadas laborales humanas y sueldos dignos. Con vacaciones pagas y aguinaldo, lugares para vacacionar y acceso a la educación para sus hijos y un sistema de salud para todos. Con pleno empleo en un país que se ponía de pie, para gritar quienes somos, mal que les pese a las grandes potencias extranjeras.

El 17 de noviembre de 1972, el objetivo estaba cumplido, Perón estaba en casa. No importó cruzar a pie el Río Matanza, dejar zapatos clavados en el barro, enfrentar la represión militar, con sus tanques y tropas en las cercanías del aeropuerto, tratando en vano de opacar la fiesta de un pueblo, que durante tantos años de sacrificios siguió fielmente a su líder conductor en el exilio.

Y fueron los trabajadores, encabezados por sus heroicos dirigentes, quienes lograron el milagro del regreso.

Fueron los que gritaron sin temor ¡Nada sin Perón!, los que pintaron los tapiales de la Patria con el símbolo inconfundible “PV”, Perón Vuelve, Viva Perón, Perón Volverá.

“De Perón para abajo, somos simples soldados”, declaró Rucci. Seamos otra vez soldados de la causa, rebelión y lucha, seamos de nuevo patriotas, seamos lluvia que limpie lo que los traidores deshonraron, seamos el aluvión zoológico sobre el gorilaje; y entonces, sí, seremos dignos del General del pueblo.